A mi patria, Puerto Rico
No es lo mismo llamar al jibaro, que verlo venir.
— Desconoido
Tantas cosas que decir. Me resistí un poco a que mi primer ‘blog post’ fuera relacionado a asuntos políticos, pero ¿qué puertorriqueño no está pendiente a la política en estos días? Hasta el más hastiado tenía su opinión, su esperanza, y su televisor (o computadora en la diáspora) prendido ese día en que hicimos historia.
Aquí un escrito/canción que llego a mi mente la mañana del lunes pasado pensando en mi patria y mis hermanos que estaban en pie de lucha.
Puerto Rico, patria mίa
como te he visto de rodillas.
Puerto Rico, patria mansa
Que aprendió a punta’e lanza.
Que calladito me veo más bonito.
Que yo no mando en el mundo de los políticos.
Que hacen lo que quieran y me tengo que aguantar.
Que me escupen en la cara y me tengo que dejar.
Que roban de mi pobreza y yo me tengo que callar.
Y que no puedo hacer na’.
Falacia. Mentira colectiva.
La cogemos y la escupimos como chicle en la esquina.
La última gota desbordo la copa y ya esto es inminente.
Mi gente, las masas no mienten.
Y que la prensa no invente-
que somos una masa’e gente,
no dos o tres caballos sin jinete.
Somos más los indignados
y de todos los colores,
estilo, filosofía y religiones.
Pero una cosa nos une y eso es suficiente:
queremos gente en el capitolio que ame nuestra gente,
que ame nuestra patria más que el dinero
y que saquen la corrupción del gallinero.
Fuego que limpie todo el terreno
pa’ que la semilla salga sin restos de maleza.
Puerto Rico, patria mía
Ya no te veo de rodillas
Puerto Rico, raza mansa
Ahora empuña bien tu lanza
Puerto Rico, mi encanto
Un pueblo se ha levantado
Puerto Rico, isla del cordero
Vamos a luchar por ti primero.