Confesión

Es inherente en mí el deseo de contar historias….mas, a veces parece que tengo un bolígrafo gastado, un lápiz roto, unos dedos lastimados y un espíritu cansado.

Las musas sé han escapado.

Y de pronto hay tantas cosas en su lugar.

Tanto ruido, tantas ideas sueltas como piezas de ropa sin terminar. Parcho aquí, hilo allá pero sin unión. Sin orden.

Tanto desorden auyenta a las musas. O ¿ será tanta inquietud mía al ver el desorden? Tanto rechazo al desorden. No sé por qué se fueron. No sé por qué me han dejado… No sé.

Quiero escribir tantas cosas. Tantas historias, tantas aventuras para otros y para mí también. Quiero ser medio que inspire a otros a sentir, a pensar en qué será. Pero me mantengo aquí al margen, en mis sueños, en la orilla cuando el mar me invita a ir más allá.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar